Es cierto, a cierta altura de la vida nos olvidamos para qué son los juguetes, se rompen, dejamos de usarlos, los tiramos (si vieron la trilogía de Toy Story saben de lo que hablo), y simplemente nos olvidamos de todo lo que nos hicieron sentir cuando los usabamos. Algo así pasa con las personas. A veces tratamos como juguetes a los demás, y a veces los juguetes somos nosotros. A veces la gente "se rompe" y ya no podemos seguir con ellos, o el roto es uno mismo, como sea, significa que ya las cosas no son como antes. Algo cambia. Llegó la hora de cambiar esos juguetes o simplemente dejar de jugar.
Bueno, me cansé de las metaforas infantiles. Yo dejé de jugar. Mi juguete favorito ya no está y no tengo animos de buscar a alguien más. Si el juego debe continuar, alguien aparecerá y yo seré su muñeca.
Sandy
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