miércoles, 21 de marzo de 2012

He poked me.

Hace un tiempo alguien me dijo que no le gustaba la gente que calentaba la pava, y no solo no se tomaba el mate, sino que tiraba el agua por el fregadero. En ese momento pensé "¿Quién hace esas cosas?", hasta caí en cuenta que era lo que yo venía haciendo desde hace unos meses con él, precisamente. Por medio de internet nos conocimos, y nos comunicabamos casi a diario. Nunca faltaban los flirteos, las insinuaciones, los típicos "te doy" y esas cosas, esperadas por niños de 15 años, no de dos adultos como, luego, recordé que eramos. Él, durante un tiempo, me insistió para vernos en persona, pero yo no quise. Yo sabía lo que pasaría si nos veíamos. Así que lo "friendzonié".  Pero mi intención, tal vez, no era calentar la pava. Admito que me gusta(ba) esta persona. Y por un momento sentí más cosas que el simple "me gustas". Llevaba un buen tiempo con este conflicto interior por lo que decidí decírselo. Un "te quiero" se hizo presente, no obstante fue cortado por un "pero tampoco es que me estaba enamorando de vos". Me "friendzonearon". Sentí ese mini rompimiento de corazón que una tal vez sintió en el momento en que veía a ese compañerito de escuela jugando con otra nena, en un enamoramiento de esos de primaria. Y me siento como tal.
Por un lado, es mejor así. Ahora sé, que después del fallecimiento de mi amigo, puedo sentir algo por alguien,  otro hombre, aunque sea solo un "crush". Ahora tengo un poco más de esperanza en mi futuro.